SEMBLANZA 9: “OTRO TE SEÑIRÁ”

Jesús Emilio Jaramillo. Confirmaciones

“Otro te ceñirá”[1]

La simple lectura del anterior Diario de Campo no por estremecedor deja de ser hoy lamentablemente un hecho corriente en los procederes de los alzados en armas con la ilusión de alzarse también con el país. Y la primera pregunta que aflora, es: ¿Por qué el objeto de tanta violencia debe ser una persona entregada con todo a buscar el bien de sus gentes? ¿Qué le quiso hacer pagar con la vida a monseñor Jaramillo el ELN? ¿Es ese el camino de la restauración nacional y de la justicia social que ellos proponen?

Es importante leer el comunicado oficial del grupo insurgente, para conocer sobre todo su pensamiento social y religioso con bases en el socialismo y en el comunismo. Es poca la diferencia con aquellos tiempos aciagos de la guerra española y Ia lucha religiosa que dejó tantos mártires los años 1934-1936, no sólo españoles sino de varias nacionalidades.

Transcribimos literalmente el texto.

“Como Ejército de Liberación Nacional (ELN) frente Domingo Laín Sanz, clarificamos ante nuestro pueblo la posición adquirida históricamente frente o los cristianos y frente a su participación en la revolución colombiana.

El ELN siempre ha respetado el sentir y creencias religiosos de la clase trabajadora y, dentro de ese marco revolucionario, precisamos los siguientes aspectos:

  1. Nuestra lucha por una patria libre y soberana es la lucha de todo el pueblo… Nuestro objetico por una sociedad socialista donde impere la paz, la igualdad y la justicia entre los hombres, es el mismo objetivo de todo el pueblo.., Es por lo tanto necesidad de todos los trabajadores, participar activamente en la conquista de su propia liberación y entre ellos los cristianos revolucionarios tienen el deber histórico de profundizar su conciencia social de explotados y juntos hombro a hombro con la clase obrera y todo el pueblo, ser solidarios en la trinchera, en el combate, en la lucha por transformaciones políticas, económicas y sociales para la sociedad en su conjunto nacional.
  2. – Los cristianos revolucionarios tienen su puesto histórico para que en la práctica revolucionaria asuman el ejemplo cie Camilo, de Laín y de tantos otros que, con las armas en la mano, se decidieron a luchar contra toda forma de explotación social, económica e ideológica, es decir, a combatir contra la burguesía, el imperialismo y todos sus estructuras de dominación, dentro de la cual se destaca la iglesia como símbolo de explotación y alienación ideológica por medio de la cual ha sometido la oligarquía a todo pueblo colombiano a través de los siglos y desde la llegada de los españoles cuando evangelizaron nuestros indígenas a punta de espada, lanza y escopeta.
  3. – Como ELN conscientes del papel de la religión como expresión social, cultural y espiritual de las sociedades divididas entre explotadores y explotados, como la sociedad colombiana acogemos y respetamos la participación de iglesia popular en la lucha contra el hambre, la miseria y la opresión.

Al perseguir estos objetivos sociales, los cristianos revolucionarios deben enfocar su lucha contra el estado capitalista y la iglesia reaccionaria, contra la iglesia de la oligarquía, contra los cristianos que hacen parte de esa oligarquía y que defienden sus intereses ideológicos, económicos y sociales que no están interesados que en Colombia haya una transformación revolucionaria que acabe con la injusticia y la desigualdad.

Entre esta iglesia y esos cristianos burgueses, está la Jerarquía Eclesiástica colombiana con los Cardenales López Trujillo y Revollo Bravo a la cabeza de los obispos y sacerdotes que han elegido la opción y la defensa de la clase capitalista y acallan lo voz de quienes han elegido la opción por los pobres de Colombia.

En la iglesia, como en todos los niveles de la sociedad colombiana, existen miembros de la clase explotadora. La jerarquía eclesiástica y miembros de la clase explotada, la iglesia popular y su expresión en los cristianos revolucionarios siendo por lo tanto su deber y su derecho participar en la guerra popular por derrocar la esclavitud burguesa y construir una nueva sociedad de respeto, justicia y fraternidad.

De acuerdo a lo anterior y asumiendo la confrontación ideológica con el Estado determinamos el ajusticiamiento del Obispo Jesús Emilio Jaramillo por delitos contra la revolución apoyados en los siguientes motivos:

Monseñor Jaramillo hacía parte del sector más reaccionario de la Jerarquía eclesiástica colombiana y como tal fue defensor, amigo e impulsor directo de los programas ideológicos del estado, materializados a través del enfoque del PNR y de su acción contra insurgentes en Arauca, hechos manifiestos en su abierta amistad y relación personal y política con el intendente militarote Fernando González Muñoz: su actividad de penetración ideológica con los programas de la educación contratada y los últimos cambios, en coordinación con el intendente militar, su acción política ideológica personal frente a comunidades y dirigentes populares en las que camuflada o abiertamente rabiaba y exponía contra la organización, contra la resolución y contra el comunismo, en la forma más reaccionaria; y últimamente su activa y descarada utilización de su investidura e influencia ideológica en la defensa de los militares y su apoyo público a la acción de aniquilamiento y política cie tierra arrasada desarrollada por los asesinos fuerzas armadas de Arauca.

Así mismo monseñor Jaramillo fue claro defensor de los supuestos beneficios que deja para nuestro país la presencia saqueadora de las multinacionales norteamericanas Occidental y la Shell (Holandesa), apoyando sus programas y de paso recibiendo beneficios económicos de los mismas para que cumpliera fielmente su papel de guía espiritual de Arauca respaldando la presencia de la Oxi-Shell y vociferando contra el llamado terrorismo del ELN al dinamitar los oleoductos.

Manifestaba monseñor Jaramillo, en uno de sus sermones, su honda tristeza al ver los catafalcos llevando los cadáveres de soldados y policías, exaltaba hondamente su valor en la defensa de la patria, etc. Pero nunca se pronunció Monseñor frente a los bombardeos, desapariciones, torturas, asesinatos ejecutados por el ejército contra el campesinado en las operaciones militares de junio, julio y agosto pasado. Nunca dijo nada Monseñor ante los crímenes atroces y salvajes contra cinco campesinos en la vereda de San José (Fortul) en los que el ejército torturó, fracturó, degolló y ahorcó a cinco propietarios de parcelas que hicieron aparecer como guerrilleros del ELN muertos en combate el 15 de agosto de 1989 y entre los que se encontraba Joel Sierra conocido líder y dirigente campesino de la región. No se dijo nada a pesar del levantamiento legal, resultado de medicina legal y visita ocular de las autoridades municipales. No ha pasado nada en Arauca.

Igualmente de toda la población araucana en general es conocido el manejo económico en beneficio personal que hizo con algunas relaciones que mantuvo con compañías como la Manessman y la Occidental en las cuales canalizó grandes sumas de dinero de la comunidad y como supuesto vocero espiritual de los intereses de la región captó dineros en representación de los pobladores araucanos ante dichas compañías.

Algunos de estos fondos se manejaron en Posco (Programa de Acción social para la comunidad) después transformados hábilmente en Pascol, programa financiado a través del honesto Monseñor Gaitán Maecha en Bogotá, el ‘honesto’ sacerdote Genaro Yepes en Saravena y el honesto obispo Jaramillo en Arauca.

Igualmente y pasando a otro aspecto en lo referente a la religión en la región y el aprovechamiento deshonesto que se hace de la religiosidad del pueblo, observamos la proliferación de iglesias evangélicas, adventistas. Testigos de Jehová, etc., de diversas corrientes evangélicas sectas y grupos vienen desarrollando en Arauca. Es nuestro interés político llamar al campesinado y pobladores en general a no dejarse engañar de falsos predicadores y explotadores que tienen como objetivo central desarrollar la acción de inteligencia informativa para el ejército y de tipo ideológico para colocar al pueblo contra la guerrilla, contra los intereses políticos y sociales de la clase trabajadora y por lo tanto atentar contra los objetivos de la revolución.

Estos pastores de las mencionadas corrientes evangélicas que predican entre la población que hay que destruir y no impulsar más, todas las formas organizativas del campesinado y sectores populares (como los juntas de acción comunal, cooperativas, organizaciones campesinas sindicales, gremiales y comunitarias en general) quedarán a disposición de la justicia revolucionaria en cualquier momento.

Sólo permitiremos la acción evangelizadora de quienes respeten las formas  organizativas de la región y se amolden a las condiciones revolucionarias de Arauca y su nivel de lucha.

Finalmente ratificamos lo posición política asumida en nuestro Comunicado No. 27 en cuanto a nuestro rechazo a participar en la farsa electorera, nuestro repudio a todos los que digan participar supuestamente “en nombre del pueblo” en el juego podrido de la elección de “alcaldes populares” y de presidente de la república.

Reafirmamos nuestra posición de considerar la participación electorera como no revolucionaria y continuaremos incansables en el fortalecimiento de la lucha armada del desarrollo de la guerra de guerrillas y de elevar los niveles de conciencia política, ideológica y organizativa del pueblo en la mira estratégica de la toma del poder político, la liberación nacional y la construcción del socialismo en nuestra patria.

Por la liberación nacional y la construcción del socialismo. Ni un paso atrás, liberación o muerte. Frente Domingo Laín Sanz ELN”.[2]

[1] Jn. 21, 18

[2] “Liberación”. Frente Domingo Lain No, 28. Ejército de liberación Nacional. Octubre 1989

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