SEMBLANZA 7: DIFICULTADES Y LIMITACIONES

Jesús Emilio Jaramillo M. Inauguración puente colgante en el Chuscal

Monseñor Alberto Girado Jaramillo, Arzobispo de Medellín y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, quien fue nombrado Administrador Apostólico de Arauca después de la muerte de Monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, escribió lo siguiente:

“Quienes conocimos de cerca a Monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, podemos señalar las causas de sus sufrimientos y, seguramente, las que, en definitiva, fueron ocasión de persecución para él.

En primer lugar nos referimos a la administración económica. Dos aspectos se deben considerar: el primero es toda la vida económica de la Diócesis y el segundo el manejo de la Educación Contratado. Nos parece necesario afirmar que Monseñor Jaramillo fue un administrador con limitaciones. Un hombre espiritual, estudioso, comprensivo, no miró la Diócesis como una empresa. Sin embargo se preocupó por asegurarle recursos paro su funcionamiento. Yo mismo, al recibir la administración diocesana después de su muerte, pude encontrar que tenía en el banco recursos para la marcha de la diócesis. Sí trataba él de atender a las necesidades de los sacerdotes y de los fieles.

Además en el difícil manejo de la Educación Contratada, fue víctima de las deficiencias en la entrega de los dineros por parte del Gobierno Nacional. Creo que de su bondad se aprovecharon algunas personas que estaban cercanas a él y que abusaron de la confianza que les tenía. Después de su muerte los maestros de la Educación Contratada tuvieron un movimiento de protesta; me reuní con distintos grupos y me pude dar cuento que la gran dificultad era la falta de puntualidad del Ministerio de Educación para la entrega mensual de los dineros.

Otro punto que causó mucho sufrimiento a Monseñor Jaramillo fue el de los dineros entregados por la Manesmann para beneficio de las diversas comunidades. Con una actitud muy generosa, Monseñor Jaramillo quiso beneficiar a los párrocos no solamente de Arauca sino de las otras diócesis por las cuales debería pasar el oleoducto Caño Limón-Coveñas. Fui testigo de la forma sencilla como se presentaban los proyectos de las comunidades y cómo Monseñor fue generoso. No creo yo que haya tenido provecho personal en esta materia.

Monseñor Abraham Maecha trató de estar muy cerca de Monseñor Jaramillo. Lo acompañó en diversos viajes, mejor sería decir, se hizo acompañar de él en diversos oportunidades. Monseñor Jaramillo no fue el único de los Obispos que se hayo podido equivocar al confiar en la Caja Vocacional.

En síntesis, sin ser una persona especializada y técnica en administración, Monseñor Jesús Emilio Jaramillo, fue el hombre generoso, responsable, cuidadoso. Las dificultades que se presentaron surgieron más de las fallas de las personas que lo rodearon que de él mismo.

Los acusaciones que en materia económica quiso levantarle el ELN, surgen de un grupo que ciertamente se aprovechó de dinero de la misma compañía constructora del oleoducto. Por el radicalismo ideológico de este movimiento quiso, antes y después de la muerte de Monseñor, rebajar su imagen ante los mismos fieles de la comunidad diocesana. El comunicado No 28, na es el único momento en que el ELN se haya pronunciado contra Monseñor. Creo todavía más, que, después de su muerte, hubo una campaña de desprestigio a la que tratamos de responder difundiendo la fotografía de Monseñor Jaramillo con unos textos claros que reflejaban su actitud y servicio imparcial y sacrificado.

Es muy importante ver cómo ahora, después de 10 años de lo muerte de Monseñor, el ELN se siente muy mal cuando en la Diócesis se quiso organizar la peregrinación del 2 de octubre. El comunicado de Monseñor Arcadio muestra el sentir de la Diócesis. Le he escrito mostrándole el apoyo personal y el de la Conferencia Episcopal. No podemos dejar que el ELN siembre sombras de dudas sobre Monseñor Jaramillo. Creo personalmente que estamos frente a un pastor santo, a un hombre de Dios y o un verdadero mártir, víctima de estos desviaciones absurdas que cunden hoy en el país. Me parece que la causa de canonización de Monseñor Jesús Emilio Jaramillo es una respuesta a todo este inmenso número de personas que, bajo un supuesto compromiso cristiano siembran la violencia y la muerte en el país”. [1]

 

[1] Carta del 20 de Octubre de 1999 a Mons. Heriberto Correa Yepes mxy

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